Publicidad:
Terra
La Coctelera

Pinchazo. (poesia en bicicleta)

Estoy en la fiebre de los músculos,

Donde el pedal no agota su rutina

La velocidad se desliza por el asfalto

Y al parecer ningún pestañeo

Se apodera del viaje.

Y sin saber en que momento

Una esquirla desinfla la marcha

Y me deja varado en la Berna

Resolviendo la maldita

Ecuación de un pinchazo…

DEDICADO A MI HIJA ANTONIA (POESIA INFANTIL)

Yo tengo vestido

Esto es divertido

Yo tengo vestido

Se ven los pañales

Parece genial.

Yo tengo vestido

Parece una fiesta

Me doy una vuelta

Con gran liberad.

Se ven los pañales

Me da mucha risa

Yo corrido deprisa

Por todo lugar

Y esto es genial.

Yo puedo bailar

Y esto es genial.

Yo puedo jugar.

vodka tainica he mirado la rendija los placeres

Vodka Tónica.

He mirado por la rendija de los placeres

acomodando la tibieza de las palabras

calcadas en el aroma de un vodka tónica

que se perfuma en los paladares

y conjuga la complicidad de ese beso

que teje y zurce umbrales de lujuria

atravesados con el sudor

para mirarnos sin versos en las lenguas

terminado ese último cigarrillo

antes de correr desesperado

por los poros buscando los gemidos

que gritan furibundos las siglas del deseo.

He mirado por la rendija

y los techos fermentan con nuestros alaridos,

crecen bosques de tu boca

y volcanes de la mía

¡ Crecen promesas de tus fantasías

Y una duda en mis promesas!

Otro vodka tónica tendrá la medida

para suspirar después del baile

que se desató clandestino

desde una rendija atrapada en la mirada.

Sudor.

Desde este ojal tan mía

aferrada a mi sombrero esta noche,

a mi instantáneo sudor

vociferado al tuyo

y enmarañando a tu abdomen

Mafiosa

Acércate mafiosa de las sábanas de seda,

soberana de los moteles,,

emperatriz de los perfume frutales

y de la ropa íntima negra

en mis horarios libres.

Acércate traficante de bendiciones lascivas

adicta del anárquico pudor, del vaivén y del fuego.

Hechicera de estos versos concluidos en tu pubis

y que renacen con el calor de las sílabas

que imploran más entre cortinas rojas

sostenidas en las infinitas ganas

de nuestros cuerpos adictas

a los fervientes alaridos.

Otros Brebajes.

¡Que sombra aparece por tu perfume

a esa hora exacta

donde el mundo se equilibra en tu seno

y recorre osado cada susurro nacido en ti!

¡Que sombra se ha marcado en tu silueta

en ese equinoccio de anillos

que se insolenta en tus caderas

y perdura sonámbulo en tu piel

buscando a velas cada momento de locura!

¡Que sombra a parido tu misterio

mientras indago el sabor de tus pechos

y hago soberanía con mi paladar en tu abdomen

hasta beber perdido de tus muecas

que sostiene el glamour del clímax!

¡Que sombra se ha radicado en tus lunares

en tu abismo de musa suicida

de los escondites embriagados a media noche!

Otra cerveza,

Otra cerveza… Otra cerveza…

… Estamos ebrios… Dominados

Por esa cuerda,

por ese delirio

y la música.

Otra cerveza…

…Otro deseo,

otro desequilibrio

y caemos

al fondo del manjar

lustrando nuestras pieles

con las yemas.

Zonas…

Zonas… Placeres…

… Esa hostia que ruega

en el festín de la lujuria

y saborea el nombre

ultrajado de la decencia

y esperando que las bocas

se sacien de hurgar por los polémicos

sitios de las explosiones

donde la sangre hierve

sin conciencia

manchando el hasta luego

con promesas de más.

En sombra y lujuria.

Y de este espejismo

podemos anclar la fiebre

que silba voraz desde tu escote

alojándose en el fuego de tu abdomen

donde el tiempo ruge veloz

hurgando esas marcas que han amado,

esas marcas que aumentan el hambre

entre polos que nos juntan

en el ecuador de un gemido

dividiendo al mundo en sombra y lujuria.

Paisaje

Sostén el paisaje

de esa arma sólida

que llama a gritos

un brindis nacido

en el umbral de un océano

que se acuna en sonrisas

algo confabuladas esta noche.

El cuerpo del deseo.

El cuerpo del deseo…

…¡Amén!...

Comulguemos de este placer

que nace de las pelvis

y nutre furibunda

ese pecado

de aullido dispersos

en la escena

que se despeina

atropellador por tus piernas…

…El cuerpo del deseo…

…Amén…

…Continuamos…

Es parte del juego…

De ese macabro plan

que enciende la certeza.

Es parte del fuego

y huyo despacio por los pétalos

de tus pechos…

Huyo despacio

hasta tu ombligo

y relincho

al norte de tus rodillas

rasgando las ligas

con el pudor envenado con tus gemidos

y me dices es parte del juego

y te respondo es parte del fuego y continuamos…

…Continuamos…

…Continuamos…

…Continuamos…

La música y la explosión

(ansia y pudor)

La música, la explosión

de ese sorbo que tensa al brindis

y me conduce al recoveco

que deja tu perfume de repostería.

La música, la explosión

que busca tanteando emociones

por las persianas

que deciden la verdad

de ese mañana de carne,

truenos y súplicas,

donde el verbo es el caos

que conjuga arrebatos

en este cóctel de adrenalina

y ropas arrojadas al abismo.

La música, la explosión,

la desnudez calcada

en la amplia escena,

el hambre, el sabor,

el pacto en el gemido

de regresar en ansia y poder.

Piel.

La piel…

El exceso de tráfico

en las caricias

que intentan penetrar

en el abismo y la piel.

Los versos apetitosos

donde las venas arden

en tempestades furiosas

de sal y alaridos

que nos mezclan en ese sabor

de cigarrillos y tragos

dejando la piel a la deriva

del tacto insaciable

que ruega fiestas

en esa locura

que instauramos

como nuestra.

Revolución

Revolución entre las sabanas

y la música de tus pasiones.

Revolución entre tu pelvis

y esos gemidos pactados en silencio.

Revolución entre las copas

y los festejos a escondidas.

Revolución en tus pechos

derramados de éxtasis y muecas.

Revolución en las cascadas y los besos

que chispean en el delito.

Revolución en el morbo y las casualidades

De ese amén saboreado en lo clandestino,

Revolución a quema ropas…

REVOLUCIÓN…

HAMBRE…SED…

REVOLUCIÓN…

Escote.

Se va marcando ese abismo

bajo la ignorada gargantilla

que baila en tu cuello,

nace la precisa marea

que socava una apetitosa

dimensión en tu seno.

Se proclama extasiada

la ranura en “V”

que domina al éxtasis

en dos pueblos circulares

donde cuelgan las miradas

que añoran radicarse

para descubrir cada calle y recoveco.

Sorbos de margarita.

Todo gira, aves desnudas,

mujeres acróbatas repletas de éxtasis,

luces sicodélicas,

todos hablan,

todos bailan.

Observo a la rubia

que bebe su margarita,

sólo me dedico a consumir

ese cigarrillo

que poseía la valentía,

me asomo en la locura

y alzo mi fe cabalgando

en maniobras de fuego,

le ofrezco plática,

ella acepta,

luego bailamos con frenesí…

… Ella aceptó un beso

que interrumpió su rutina

antes de beber el último

sorbo de margarita,

nos dejamos llevar

como expertos declamadores

de los placeres,

ella corrompió el ambiente

con palabras lascivas,

me subí al abismo

llevándola al cuarto del deseo,

fue perfecto,

alaridos y festejos a destajo,

ella proclamó a los dioses

y yo saboreé del néctar

embadurnado de su clímax…

…La verdad, nos despedimos

con un beso en la mejilla…

Me amenazas.

Me amenazas con miradas

y humedeciendo tus labios.

Me amenazas

con tu falda que dejas

tus comunes rodillas

susceptibles a mi tacto…

… ¡Me amenazas!…

Y paso el cambio de mi vehículo

aumentando la velocidad

y el transe,

Me domina el perfil

de champaña

que tienen tus ojos

y sujeto firme el volante

para no dislocar el rumbo…

Me amenazas con cada movimiento

que marca tus muslos,

no conversas y te dedicas

a cantar esa canción

que reproduce la radio,

tu blusa se transluce

en el diaporama que amplía

tus pechos en mi película

desabotonando la cordura

hasta oír

- Déjeme aquí,

Cuánto le debo

Por la carrera-

Desde ti he regresado a la frontera.

Desde ti he regresado a la frontera

a la lozanía de sentir la humedad

penetrante en mis venas,

al enjambre de los pasadizos cálidos

que hierven en la longevidad

de nuestras pieles cuando se zurcen

al bastión de fuego.

Algo viene de tu boca mi cuerpo levita con el roce,

que mis manos se perfuman al tocarte

y que tu piel nace el incienso.

algo posee tu espalda que el tiempo

no se ha radicado en sus raíces,

que tu cintura se ha convertido en la avenida

más transitada por mis labios

y en tus hombros se dibujan un par de cascadas

que descienden a tus brazos.

Algo tiene tu cabello que se alza

arremolinado en el aire

y que su fiesta plagia al ocaso

que se derrama en tu cabeza.

algo tiene tu rostro que no ceso

de contemplar tus mejillas,

que las vasijas de los segundos raptan

tu silueta en mi memoria.

Algo posee tu cuerpo impreso

en la geografía seductora.

Algo tiene tu cuerpo, ese garbo,

ese planear de pétalo,

de sangre y de vino blanco.

Desde ti he regresado a la frontera,

a ese manto de amaneceres

que se arrodillan ante la cima

del poema que canta a tu ombligo.

Algo poseen tus ojos, ese brillo,

ese lustroso laberinto

donde veo mis días retratados de campanas nuevas.

La enemiga de esta siesta.

Eres la enemiga

de esta siesta

y me interrumpes

como si fueses

un tornado de antorchas

que se despeina

en tu hambre

y rompe el viento

abatido de mi cuerpo

con la elegante

humedad de tus labios

con esa danza

que has aprendido

en mi hoguera.

Caer las hojas.

Veo caer las hojas,

el temblor de mis días

inyectados desde una ventana

leyendo páginas calvas que relinchan

con el divagar de mis ojos

que lamen la nostalgia de no verte

entre mi humo y mi café matutino.

¡Podrías desaparecer entre las hojas

que se desvisten antes mis ganas

de aterrizar en tu abdomen

y murmura con el perfume endiosado

que emana de tu pelvis!

¡Podrías desaparecer, perderte entre las tazas

manchadas por el café que habitan sobre mi cómoda!

¡Podrías desaparecer,

perderte entre las colillas de cigarrillo

que reposan sobre el piso de mi habitación!

¡Podrías desaparecer, perderte entre el frío de mayo,

perderte entre la lluvia de mayo!

¡Podrías desaparecer, perderte en mis poemas,

perderte en mi boca que hurga

atropelladora por tu cuerpo!...

Veo caer las hojas, tus pisadas desentendidas

¡Por qué no puedes hablar!

¡Por qué tu cabello ondulado se cuelga en mi camino

con un secreto pacto que reverbera en mi acento!

Y te haces única, indeleble en mi sombrero

que atora tus gritadas palabras.

Veo caer las hojas,

¡Podrías desaparecer entre mis versos

o en mi sangre!...

La intimidad de tus ropas íntimas.

Ahí estás, frente a mí,

con la piel en el abismo

cubierta por el glamour

de íntimas prendas que dejas lucir

antes la impávida sed

de ese negro matiz

que sólo cubre la necesidad

MAFIOSA (poema del libro Vodka tónica y otros brebajes)

Mafiosa

Acércate mafiosa de las sábanas de seda,

soberana de los moteles,,

emperatriz de los perfume frutales

y de la ropa íntima negra

en mis horarios libres.

Acércate traficante de bendiciones lascivas

adicta del anárquico pudor, del vaivén y del fuego.

Hechicera de estos versos concluidos en tu pubis

y que renacen con el calor de las sílabas

que imploran más entre cortinas rojas

sostenidas en las infinitas ganas

de nuestros cuerpos adictas

a los fervientes alaridos.

Nicanor Campus

Nací en el humo de diciembre del año del viento, el último día de la primavera cuando los rayos del sol caían sobre Santiago. Nací con la apresurada en mis venas. En el ocaso de la enseñanza básica surgieron los primeros versos enamorados. Poco a poco me comencé a embriagar con las letras y enprendí la búsqueda de la mejor fórmula para plasmarla en el papel. Cuando era un adolescente que añoraba encontrar el fuego que producen las sábanas saqué mi primera autoedición "Resumen de amor" la verdad era una máquina insaciable de la lírica y el apetito me arrimó a un mar de ánimos que se nutrieron en los brazos de una nueva autoedición que mostró su cuerpo en una "Canción oculta".Continué en esa senda y a pasos de gigante me interné en la bohemia donde furibundo vomité poemas desquiciados qie se mezcleron en la juguera de mi tercera autoedición "Explosión en el planeta Campus" y le puse acelerador a mi vida y meinterné en cuantahoguera encontrara, abandoné las publicaciones por un tiempo y me di el espacio suficiente para madurar conservandome en barricas del mejor roble.Aquí me tienen, con la chispa en la pielcurtiendo mi cuartaautoedición nacida entre cigarrillos, musas y brindis gritandoles a los rincones desvelados "Del humo al humo se relaja mi piel" Y continué rumbo, realicé talleres en dos escuelas de la Comuna de Estación Cenral, y a pulso, con la mínima y gran ayuda de los establecimientos nacieron dos antologías con trabajos de pequeños escritores que no superaban los 14 años. Bueno, y no descansé hasta ver publicado el lado triste de este poeta "Mi propioHiroshima" Liberándome de esa carga que llevaba por años y hoy salió del escritoriouna panterade letras titulada "Insomnio" donde eléxtasis juega el gran rol, manchando hoja a hoja con el sudor y el placer.Yel rumbo siguió en el erotismo y la fusión de la poesía y la pinturade Achim Protzer, se entregó a la autoedición titulada"Vodka tónica y otros brebajes"